El calentamiento global y la erupción de los volcanes, fueron responsables de grandes incendios entre 100 y 66 millones de años en Antártida, territorio gélido y desolador, por las altas temperaturas en esta tierra sometida a incendios de gran proporción.

A través de los años científicos e investigadores han venido estudiando durante años el calentamiento de la tierra, así como las producidas por las erupciones volcánicas y fragmentos de cometas que sometieron a la Antártida en un infierno.

Claro está que el continente ártico anteriormente mostraba un aspecto muy diferente, en donde se cuenta, que estas tierras eran productivas, no eran tierras inhóspitas, contaban con bosques de coníferas, helechos y otras plantas.

La vegetación en estas tierras desapareció debido a las altas temperaturas.  Los investigadores a través del microscopio experimentaron que las tierras se encontraban en cretácico tardío junto con la erupción de los volcanes.

Por el año de 2016 se pudo comprobar que los investigadores consiguieron fragmentos de carbón fosilizado en la Isla de James Ross en Antártida, los cuales analizaron científicamente,  en donde se dieron cuenta que pertenecía a plantas cretácicas.

Los científicos que fueron autores de estas investigaciones reconstruyeron el ecosistema ante la inclemencia de la extensión de tierras perdidas por el fuego. Cada vez de mayor intensidad producidas por el calentamiento global en ese territorio.

El calentamiento global y la repetida erupción de los volcanes durante millones de años destruyeron la tierra y convirtieron la Antártida en un infierno. Esto trajo como consecuencia la destrucción de miles de hectáreas de tierra lo que terminó con el ecosistema.